"El intocable" de John Banville, 1997.
Nido de jilguero
"El mar", de John Banville, 2005.
Nido de perdiz.
NIdo de paloma.
_"El huevo es una de las maravillas de la cocina, y de la naturaleza. Su forma simple y plácida aloja un milagro cotidiano: la transformación de una blanda bolsa de nutrientes en una criatura viva, que respira, vigorosa. El huevo se ha visto durante mucho tiempo como un símbolo de los enigmáticos orígenes de los animales, de los seres humanos, de los dioses, de la Tierra, del universo entero. El libro de los Muertos egipcio, el RigVeda indio, los misterios órficos griegos y los mitos de la creación de todo el mundo se han inspirado en la erupción de vida desde el interior de la cáscara blanca e inerte que supone el huevo.
Si los huevos inspiran algún sentimiento hoy en día es aburrimiento con un toque de aprensión. El huevo de gallina es ahora un producto industrial tan familiar que sería casi invisible...si no hubiera sido estigmatizado por la fobia al colesterol de las décadas de 1970 y 1980.
Ni la familiaridad ni el temor deberían eclipsar la gran versatilidad de los huevos. Su contenido es la esencia primigenia y no estructurada de la vida. Por eso son proteicos, por eso el cocinero puede utilizarlos para generar tal variedad de estructuras, desde un ligero e insustancial merengue hasta unas densas natillas de sabor persistente. Los huevos reconcilian el agua y el aceite en una amplia gama de salsas uniformes; refinan la textura de los confites y los helados; dan sabor, sustancia y valor nutritivo a sopas, bebidas, panes, pastas y pasteles; añaden brillo a la repostería; aclaran los caldos de carne y los vinos. Por sí solos se prestan a ser hervidos, fritos, horneados, asados, encurtidos y fermentados.
Mientras tanto, la ciencia moderna no ha hecho sino acentuar la validez del huevo como emblema de la creación. La yema es una reserva de combustible obtenido por la gallina a partir de semillas y hojas, que a su vez son reservorios de la energía radiante del sol. Así pues, el huevo encarna la cadena de la creación, del polluelo en desarrollo a la gallina, a las plantas que la alimentaron, y de ahí a la fuente original del fuego de la vida, la esfera amarilla del cielo.
Un huevo es luz solar transmutada en vida."_
Comienzo del capítulo 2 ("Huevos"), "La cocina y los alimentos" de Harold McGee, 2007.
(merece la pena leer el capítulo entero. Es demasiado largo para reproducirlo aquí)
Huevos de nuestras gallinas.







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